El demandante de empleo tiene una ardua tarea que es la búsqueda de un trabajo, a los orientadores nos gusta decir el "Trabajo de buscar trabajo", ya que es una actividad que, como cualquier tarea, va a necesitar de nuestro tiempo, de una planificación y de una formación que evite que demos palos de ciego.
A continuación exponemos unas recomendaciones que hemos sacado de noticias.empleo.com, una página latinoamericana pero cuyas recomendaciones si son extrapolables a cualquier demandante de empleo, independientemente del contexto donde ejerza su actividad.
Evidentemente no hay una fórmula mágica que nos garantice encontrar el trabajo ideal pero si mecanismos que pueden hacer más efectiva nuestro esfuerzo. Así, podemos proponer siete claves:
1.- Mentalización
Cuando nos decidimos a buscar empleo, no valen medias tintas: hay que poner toda la carne en el asador. No podemos quedarnos a medio camino y perder un montón de ofertas de empleo que se ajustan a nuestras aspiraciones profesionales, sólo por no haber planeado bien la estrategia a seguir.
Para empezar hay que tener claro que la búsqueda de empleo puede llegar a ser difícil, ingrata y dura. Teniendo esto claro, podemos evitarnos algún que otro chasco o decepción. No debe uno desanimarse, eso podría crearnos inseguridad y hacernos perder los papeles. No conviene ponerse fechas límite para encontrar empleo. La paciencia es la madre de la ciencia y la constancia no sabe de prisas.
2.- Planificación
La clave de la búsqueda está en la organización. No está de más llevar un control de las ofertas a las que nos presentamos con los correspondientes contactos, direcciones y e-mails, ¿quién sabe si en un futuro necesitaremos recurrir de nuevo a estos datos?
Cuánto más orden reine a nuestro alrededor más rápidamente podremos reaccionar y llevar a cabo acciones rápidas y directas. La rapidez y la claridad mental juegan siempre a nuestro favor.
En esta etapa debe quedarnos clara una idea: somos un producto más en el mercado (el laboral) que compite con muchos otros candidatos en nuestra misma situación. Además de ser mejores que el resto, debemos saber transmitirlo. Es importante saber vendernos como lo mejor y hacer publicidad de nosotros mismos. Si existen puntos débiles, conozcámoslos y procuremos minimizarlos y resaltar nuestros puntos fuertes. Que estos hagan sombra a nuestros defectos y carencias.
En esta etapa conviene conocerse con detalle; uno no puede venderse si no se conoce. Haga examen de conciencia e intente corregir sus defectos (falta de orden, trabajar en equipo, ...).
3.- Recaudar Información
Esta es una etapa de estudio, de investigación. ¿Qué empresas pueden estar interesadas en nuestro trabajo? ¿Dónde nos gustaría a nosotros aportar ideas y colaborar? En esta etapa hay que recopilar información de dónde sea para determinar cómo está el mercado laboral, cuáles son los sectores, áreas funcionales o empresas en crecimiento. Son muy útiles los contactos personales o familiares, abusar de ellos no debe ser un problema para acceder a la información. Los anuarios sectoriales, revistas económicas o especializadas son una buena herramienta para confeccionar una extensa lista de "mailing".
4.- Curriculum Vitae
Es nuestra tarjeta de presentación. De alguna manera resume nuestras "prestaciones" y nos vende como candidato al puesto.
Algunas ideas:
- Claridad y Limpieza
- Lenguaje concreto
Despertar el interés del lector (ponerse en su piel)
Ceñirse a los datos que interesan para el puesto
No exponer datos que luego no se puedan defender en una entrevista
No llenar el C.V. de “paja”, ceñirse a lo que puede interesar al seleccionador
Destacar las cualidades que exige el puesto por el que se opta
Pensar en el lector, guiar su atención a lo que nos conviene- ...
5.- La entrevista de trabajo
Para preparar una entrevista, nuestra mejor arma es la información. Ella nos dará propiedad al expresarnos y nos permitirá seguir mejor lo que nos plantea el entrevistador. Todo lo que descubramos sobre la empresa, quienes la dirigen, sus objetivos fundamentales, sobre el entrevistador, etcétera, nos será de suma ayuda. La puntualidad es fundamental en una entrevista de trabajo, si llegamos un poco antes de la hora, podremos aprovechar la espera para captar toda la información que tenemos a nuestro alrededor (ambiente, folletos, carteles, decoración , ...).
6.- Evaluaciones Psicotécnicas
Quieren analizar conocimientos aptitudes y rasgos personales. Valoran factores psicológicos como la inteligencia, capacidades, intereses o inquietudes personales. Pueden ser de varios tipos:
De inteligencia: miden la capacidad de adaptación, resolución de problemas o racionamiento lógico. Los resultados son matemáticos.
De personalidad: carácter, autocontrol, emocionabilidad. Los resultados son analizados por psicólogos.
De interés y motivación: preferencias y aptitudes generales.
Estas evaluaciones, al menos en Extremadura, serán difíciles de encontrarlas ya que suelen ser grandes empresas quienes las utilizan para hacer una preselección de sus candidatos, nosotros nos vamos a encontrar fundamentalmente con pequeñas empresas y la entrevista va a ser el principal instrumento de selección.
7.- La llamada telefónica
En algunas ocasiones, la llamada telefónica es el primer contacto que se tiene con la empresa, otras veces debemos llamar para informarnos sobre el proceso de selección. En todo caso, ahí van algunas consideraciones para las llamadas por teléfono.
- Huir de improvisaciones a la hora de llamar
- Elegir el momento de la llamada: mejor a primera o última hora de la mañana, evitar los lunes y viernes por ser días de más trabajo
- Cuidar el entorno, elegir un lugar tranquilo y mejor evitar teléfonos públicos.
- Tener a mano todo el material que pueda necesitar durante la llamada
- Resulta muy útil hacer una ficha de cada llamada para hacer un mejor seguimiento
- Dirigirse a la persona por su nombre
- Procurar seguir un orden lógico en la exposición de la información
- Hablar claro y no acelerarse